“La relación directa, natural y necesaria entre dos seres humanos es la relación entre el hombre y la mujer. Esta relación natural entre los sexos lleva implícita directamente, su propia determinación natural. En esta relación se manifiesta, por tanto, de un modo sensible, reducido a un hecho palpable, hasta qué punto la esencia humana se ha convertido en la naturaleza del hombre, o en la naturaleza en su esencia humana. Partiendo de esta relación se puede juzgar, pues, todo el grado de cultura a que el hombre ha llegado. Del carácter de esta relación se desprende hasta qué punto el hombre ha llegado a ser y a concebirse un ser genérico, un hombre; la relación entre hombre y mujer es la relación más natural entre dos seres humanos y en ella se manifiesta, asimismo, en qué medida la esencia humana se ha convertido para él en esencia natural, en qué medida su naturaleza humana ha pasado a ser su propia naturaleza. En esta relación se revela también hasta qué punto las necesidades del hombre han pasado a ser necesidades humanas, hasta qué punto, por tanto, el otro hombre en cuanto tal hombre se ha convertido en necesidad, hasta qué punto, en su existencia más individual, es al mismo tiempo un ser colectivo.”
C. Marx, Manuscritos económico-filosóficos de 1844,